Escribir es un acto que demuestra nuestra evolución como seres humanos. Más allá de saber escribir porque nos lo enseñan en el colegio; el hecho de escribir con orden para poder transmitir nuestros pensamientos a otras personas y que sea comprendido, es algo muy diferente. Si el ejercicio de escritura lo usamos para compartir nuestras reflexiones acerca de un tema, y ellas hacen que otras personas también reflexionen, se vuelve en un acto más complejo y nutritivo. Por otro lado, quien escribe constantemente, desarrolla su capacidad de reflexión y se ve obligado a investigar y aprender más pero también a aceptar los comentarios y puntos de vista diferentes de los lectores. Esta es la razón de este blog.
Opinar es emitir un juicio sobre un tema. La opinión es el resultado de una capacidad de la evolución del ser humano. Es parte de la propia inteligencia de nosotros como personas. En estos tiempos, la opinión de alguien puede llegar a muchas personas a través de las redes sociales. La difusión, ahora, es cosa de niños. Ahora es muy fácil hacer que las demás personas sepan lo que opino; sin embargo, esa facilidad también puede desgastar el propio ejercicio. Se puede llegar a opinar por opinar, por el simple hecho de hacerlo, sin reflexión. Contrariamente a ello y a la libertad de expresión, también ha comenzado un acto que demerita la opinión de los demás: aquellas personas que piensan que una opinión tiene que venir de un especialista en el tema. Son dos puntos de vista diversos; sin embargo, la libertad que tenemos para dar nuestro punto de vista y nuestra reflexión, existe; sólo hay que ser responsables de aquello que decimos.
Es claro que no cualquiera puede opinar sobre temas complejos que necesitan años de estudio. Yo, por ejemplo, no voy a opinar ni a debatir sobre física. En estos días, el tema del COVID-19 es algo muy sonado; sin embargo, la opinión de las políticas que se implementan y todo lo que tiene que ver con la parte médica, forzosamente tienen que venir de especialistas. Una persona de a pie, como yo, no podemos hacer una declaración sobre el cambio de los protocolos del tratamiento de los pacientes con dicha enfermedad. Es obvio. Así se podría mostrar una lista sobre diversos temas. No obstante, temas relacionados con algo que yo puedo cambiar, al menos de manera personal, son puntos sobre los que muchos pueden emitir un juicio por el simple hecho de que nos son cercanos. Digo, es lo que yo pienso.
Quitar a alguien la libertad de opinión, es rebajarlo a la calidad de lo meramente animal, a alguien que no tiene la capacidad de reflexionar cuando la evolución humana se ha tardado siglos y siglos en darnos esa habilidad. Por ello creo que tenemos la necesidad de opinar, de ahí el título que leen al inicio de esta y la anterior publicación. Uebos significa necesidad, pero fonológicamente se asemeja a la palabra huevos, que para cualquier mexicano significa valor, hablando coloquialmente. Tenemos la necesidad y la obligación de opinar. El título no es porque yo sea el más valiente para emitir juicios ni porque al escribir este blog voy a quitarle la chamba a algunos de los muchos y muy buenos periodistas que hay en México. Es un simple juego de palabras. Punto. Pero de que se tiene la necesidad de opinar, se tiene; y de que es importante para crecer como personas y como país, lo es. Escuchemos a quienes opinan y opinemos. En ese toma y daca, y con la debida apertura mental, se reflexiona y profundiza. Ya verán.
Para finalizar, la intención de este blog es, por un lado, escribir y dar mi punto de vista acerca de diversos temas. Temas de los cuales yo tenga idea de lo que sucede. Por otro lado, obligarme a mantener una disciplina de escritura y lectura e investigación acerca de aquello que voy a opinar. Estaré contento de recibir sus puntos de vista acerca del tema o sobre mis textos. Esa es la intención. No tengo mayores aspiraciones con esto más que exigirme a mantener un hábito. Aunque si esto da para otra cosa a mi favor, estaré abierto a lo que pudiera venir.
“No es muy dificil atacar las opiniones ajenas, pero sí el sustentar las propias: porque la razón humana es tan débil para edificar, como formidable ariete para destruir.”
Jaime Luciano Balmes (1810-1848) Filósofo y sacerdote español.
Referencias:
-Alonso. J. (13 de abril de 2015). Qué es lo que nos hace humanos. [Entrada en blog]. Recuperado de: https://jralonso.es/2015/04/13/que-es-lo-que-nos-hace-humanos/
-Ponce de León, A. (2018). La evolución humana: un conocimiento integrador. Innovación educativa (México, DF), 18(77), 57-69. Recuperado en 08 de junio de 2020, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-26732018000200057&lng=es&tlng=es.
La opinión pública hoy en día ha perdido valor desde el momento que el que la emite quiere imponer su pensar. Nos falta tolerancia al escribir. Al opinar. Además gracias a las redes sociales, cualquier persona emite una opinión sin el conocimiento mínimo de la situación, lo cual es lamentable. Pero bueno, veámosle el lado bueno, hoy las personas escribimos , cuando antes no lo hacíamos. Ojalá el ejercicio se pudiera perfeccionar y terminase en un aprendizaje.
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